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rostrosconvocando

esclavio light neoliberal y un poco cool

Trato de pensar que no soy un esclavo del neoliberalismo. Tengo capacidad de trabajar, no soy muy fuerte pero no me doblo fácilmente, puedo procurarme mis alimentos, me gusta trabajar; pero, hay mil cosas que no puedo controlar en la ciudad, en las instituciones, en la cultura; esta fallida seguridad de ciudadanía me enloquece en los zócalos de mi inconciente.

Nunca he sido controlador o autoritario, ni un obsesivo por las riendas del poder, pero me doy cuenta que debo ejercer un poco de control en mi espacio vital; y esto me hace pensar concluir que si pienso así no soy un esclavo neoliberal. Pero, el cariz de esclavitud vuelve cuando anotan mis recuerdos que nada está seguro, que han aumentado las experiencias de incertidumbre y novedades de violencia en la vida social de los últimos días, y esta es una zozobra como la que debió sentir una planta ante los pies de un Rex, que podía no ser pisoteada pero el solo hecho de sentir que el monstruo está vigente impide favorecer un clima emocional y espiritual de libertad.

Soy esclavo porque no puedo sentir la libertad como un día la desarrollé, y no por la evolución de mis órganos sino por la cosa social en proceso caprichoso y frívolo de embotamiento a la vida creando por cárceles a coches y ciudades. Además, tengo a los desastres de las ciudades en mis espaldas y no hay capacidad de gestión para impedirlos. ¿Puede uno sentirse libre cuando la cosa pública está exenta en la agenda de los seres sociales que ejecutan la política?

Soy libre pero ¿qué tipo de libertad puedo tener si se acerca a la esclavitud por el miedo y la desconfianza?

No soy un esclavo ni del mercado, ni del capitalismo de los desastres ¿pero cómo puedo sentirme pleno si de continuo estoy amenazado?

Al menos veo cool este dilema.

 

 

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